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jueves, 1 de noviembre de 2012

Jameson, Fredric



   Cleveland, Estados Unidos, 14 de abril de 1934. Ha sido profesor de Teoría de la Cultura en las universidades de Harvard, Yale y California-Santa Cruz. Colaborador habitual de numerosas publicaciones de Estados Unidos, Europa y América Latina, como New Left Review, New German Critique y Casa de las Américas, entre otras, es actualmente titular de la cátedra William A. Lane de Literatura Comparada en la Universidad de Duke.

   Fredric Jameson es una de las figuras más destacadas de la crítica literaria norteamericana contemporánea aunque podria decirse que sus análisis y ensayos exceden este campo para referirse más bien a una teoría de la cultura en general. Sus enfoques provienen del marxismo, y si bien se lo ha considerado un posmarxista, en realidad sería más apropiado considerarlo un neomarxista.
            El aporte central de su pensamiento tal vez se encuentre en considerar el posmodernismo como la lógica cultural del capitalismo tardío. En ese sentido, Jameson toma este último concepto del libro Late Capitalism, de Ernest Mandel. Este autor distingue tres etapas históricas del capitalismo: el capitalismo de mercado, el estadio monopolista o imperialismo y el capitalismo multinacional. Jameson encuentra en la tercera etapa un desarrollo lógico que se corresponde con el pensamiento de Marx. este capitalismo tardío o de consumo se desarrolla, a su juicio, en un espacio multinacional, ya previsto por Marx en las transformaciones del capitalismo. Por ello, admitiendo el hecho de la existencia de esta situación posmoderna, vale decir sin refutarla ni calificarla éticamente, Jameson considera que no hay contradicción entre una posición marxista que tenga en cuenta esta evolución del capitalismo y el reconocimiento de esta situación posmoderna.
            Desde esta perspectiva, tan claramente definida, plantea las articulaciones entre modernidad y posmodernidad en diferentes planos. En esta metamorfosis que se ha operado en los campos de la producción, de las clases sociales, del orden simbólico, de los comportamientos individuales y grupales y de la acción política, el pensamiento marxista debe ponerse inevitablemente al día. Se entabla, ostensiblemente, una nueva relación del marxismo con la cultura. Sobre este eje discurre, en buena medida, el pensamiento de Jameson.
            Tras la constatación de que habían perdido vigencia algunas de las bases del la modernidad, como el pensamiento abstracto, la ideología, el sentido del valor, etc., Jameson encuentra que se advierte un cambio extensivo, que afecta a lo cultural en el sentido más amplio y que abarca desde la estructura de la psique, las prácticas cotidianas de la vida social y el papel de la cultura en la sociedad, hasta las formas del arte, de la teoría y de la filosofía. Destaca al mismo tiempo que la cibernética, la informática y la energía atómica permiten reestructurar una nueva escala de mayor integración y organización del capitalismo en cuanto a su desarrollo económico.
            Esto ocurre mientras la visión utópica de las cosas ya no tiene consistencia. La representación de la totalidad se hace imposible, tornándose evidente la desesperación de T.W. Adorno ante la toma de conciencia de la imposibilidad de lo moderno. Por eso, dice Jameson, ya ni la filosofía ni la teoría justifican o legitiman. La legitimidad está dada por el consumo mismo. Más aún, el hecho de la ideología del consumo como práctica es el que asegura esta sociedad. Han caído pues los valores (modernistas) de la burguesía: libertad, igualdad y fraternidad. Pero surgen otros. Por eso, el análisis ideológico debe reestructurarse, para Jameson, acomodándose a las formas de ideología que se estan registrando en las prácticas sociales. Son ellas las que mandan, y no los criterios de verdad o los sistemas de pensamiento. Por eso, en este capitalismo tardío se verifica tanto la ausencia de un gran proyecto colectivo como la desaparición del antiguo lenguaje nacional. Es una cultura dominada por el espacio y la lógica espacial. La arquitectura posmoderna hace visible esa inmersión del hombre en un hiperespacio.
            Al mismo tiempo hemos quedado invadidos por un historicismo omnipresente. Por un lado, encarcelados en el pasado; y por otro envueltos en un presente perpetuo que es posible por la transformación de la realidad en imágenes y la fragmentación del tiempo.
            Esto, a juicio de Jameson, da origen a una caracterización de la cultura posmoderna por medio del retorno al pasado, por la imitación de los estilos muertos y de la elaboración del discurso a través de la máscara. Es el pastiche, como parodia y mezcla de estilos y el simulacro que copia originales que nunca existieron. Esto recuerda a Henri Lefebvre al apuntar la primacía de los neo.
            El espacio cultural posmoderno se extiende, a su vez, por una extensa red de reproducción a través de los medios masivos. "La imagen se ha convertido en la forma final de la cosificación para la transformación en mercancía", diría Guy Debord. Para Jameson, la conciencia posmoderna consiste en reinventar y reestructurar al hombre en esa nueva trama social que se ha formado en la cultura del capitalismo tardío.
            La estética modernista estaba fundada en la existencia de un yo o de una identidad privada únicos. Era el mito del sujeto burgués (si es que realmente existió, como se pregunta Jameson). El fin del individualismo supone la muerte del sujeto, ya anunciada por Nietzsche.
            Fuera de esa estética de la individualidad, no hay mundos o estilos privados que expresar. De aquí el imitar los estilos muertos y lo que se podría denominar "el fracaso de lo nuevo".
            Jameson recuerda el sentido que tenía para Lacan la esquizofrenia como ruptura de la cadena de significantes, definiendo el fragmentarismo y la discontinuidad como característicos de la cultura de la posmodernidad. El fragmentarismo nos indica que no hay un mensaje global unificado y la discontinuidad señala la pérdida del valor de lo orgánico. Por eso subraya la existencia de una gran heterogeneidad estilística y discursiva carente de normativa, que se extiende por las expresiones culturales contemporáneas.
            Para Jameson, el replanteamiento de cultura posmoderna y marxismo es complejo, por cuanto la heterogeneidad aludida implica definir previamente ambos términos. Los fenómenos nuevos no pueden ser tratados con categorías nuevas.
            Por eso este autor -como otro de sus contemporáneos, Vattimo en particular- encuentra en la interpretación, propia de la crítica cultural, en su caso, una posible reconstrucción de lo que el denomina "estrategias de contención". Vale decir, lo que el texto literario o la obra artística contienen como manifestación de la necesidad histórica; y equivale a una interpretacion politica de los textos de cultura, sin olvidar que son -a su vez, como decía Walter Benjamin- "documentos de barbarie".
            Jameson considera que el capitalismo tardío ha destruido la relativa autonomía de la esfera cultural, aunque verifica al mismo tiempo su explosión y diseminación que la extiende a toda la vida social. Se desarrollaría así una estética de trazado de mapas cognitivos que reemplazarían al antiguo viaje existencial del sujeto.



Bibliografía:  

Sartre. The origins of a Style, 1961. 
Marxism and Form. Twentieth-Century Dialectical theories of Literature, 1971.
The Prison-House of Language. A Critical Account of Structuralism and Rusian Formalism, 1972 (trad. esp., La cárcel del lenguaje. Perspectiva crítica del estructuralismo y el formalismo ruso, 1980).
Fables of Aggression. Wyndham Lewis, the Modernist As Fascist, 1979. 
The Political Unconscious. Narrative As a Socially Symbolic Act, 1981 (trad. esp., Documentos de cultura, documentos de barbarie, 1989).
Postmodernism or the Cultural Logic of Late Capitalism, 1984 (trads. esp., El Postmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado, 1991; y en Ensayos sobre el posmodernismo, 1991). 
The politics of Theory. Ideological Positions in the Postmodernism Debate, 1984 (trad. esp. en Ensayos sobre el posmodernismo, 1991)
Sartre after Sartre, 1985.
The Ideologies of Theory: Essays 1971-1986, 1988.
Marxism and postmodernism, 1989 (trad. esp. en Ensayos sobre el posmodernismo, 1991).
Late Marxism: Adorno or the persistence of the Dialectic, 1990. 
Signatures of the Visible, 1990. 
Postmodernism, 1991.
The Geopolitical Aesthetic: Cinema & Space in the World System, 1992. 
The Seeds of Time, 1994. 
Brecht and Method, 1998.  
The Cultural Turn: Selected Writings on the Postmodern, 1983-1998, 1998.  
The Jameson Reader, 2000. 
A Singular Modernity: Essay on the Ontology of the Present. London & New York Verso. 2002.  
Archaeologies of the Future: The Desire Called Utopia and Other Science Fictions, 2005.  
The Modernist Papers, 2007.  
Jameson on Jameson: Conversations on Cultural Marxism, 2007. 
Valences of the Dialectic, 2009.  
The Hegel Variations: On the Phenomenology of Spirit, 2010.  
Representing 'Capital': A Reading of Volume One, 2011.
 

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